“No entre… váyase rápido de aquí”, me susurró la empleada con los ojos llenos de pánico. Corrí al coche… y CINCO MINUTOS DESPUÉS ENTENDÍ POR QUÉ
El mensaje llegó un martes a las 7:43 de la noche. Estaba sentado frente al televisor apagado. Ni siquiera recuerdo desde cuándo. Cuando escuché el […]