Mi madrastra me lanzó a la nieve para borrarme del mundo, pero entre fierros oxidados hallé el cartel de una niña desaparecida con mi mismo rostro… y ese papel arrugado abrió la puerta al abrazo que me devolvió la vida…
La noche en que Ignacia me quemó la mano, el viento sonaba como si quisiera arrancar el techo de la casa y llevárselo a las […]







